Archivo para agosto, 2009

Man on Wire (Documental)

Posted in Películas with tags , on 29/08/2009 by Rui

man_on_wire_ruidMan on Wire es un documental del 2008 que cuenta la historia de un francés llamado Philippe Petit, cuyos sueños lo llevaron a cruzar desde lo más alto de una de las Torres Gemelas del World Trade Center hacia otra caminando sobre un cable. Así es, cruzar por un cable a aproximadamente 400 metros del suelo.

Vamos a poder ver básicamente como se llevó a cabo todo esto, el comienzo de este extraordinario personaje, como juntó un grupo, los primeros actos que realizó en Francia y finalmente el glorioso cruce transgrediendo las reglas para cumplir este pequeño deseo y lo que fue llamado “El crimen artístico del siglo”.

Como ya mencioné, es un documental, pero muy bien logrado, y con una historia que lejana a la ficción se acerca tranquilamente a cualquier argumento de alguna película de hoy en día, ya que contiene elementos interesantes sobretodo del personaje principal que explican su personalidad y su modo de ver la vida como un soñador.
Sobre los demás personajes no hay mucha “emoción”, pero tampoco se puede esperar tanto de la vida real (?).

Lo que menos me gustó fueron los testimonios, todos parecían estar obsesionados con Philippe, nadie lo contradecía, todos lo adoraban y se unían a el sin dudarlo un segundo. Eso obviamente no es reprochable del documental ya que es propio de… la historia real, pero aún así me pareció algo que podía ser omitido. En mi opinión hubiera sido mejor si todo hubiera sido narrado en su totalidad por Petit.

Recomiendo ver la hora y media que dura esto, pero solo si no tienen nada más para ver. Y es que en esencia, es algo interesante para pasar el rato y enseñarte a valorar los sueños (!) pero al fin y al cabo es un documental, y por más armado que esté nunca va a llegar a ser tan emocionante como una película.

man-on-wire-r

En resumen, lo mejor del documental es que tiene toques de heroísmo, de suspenso y un protagonista que no tiene nada que envidiarle a los de la ficción.

Mi puntaje: 8.2/10

Suerte en la vida, gente!

CMatrix: El código de Matrix en tu Linux

Posted in GNU/Linux, Tutoriales with tags , , on 28/08/2009 by Rui

Seguramente muchos de ustedes conocen la “mágica” y tan querida por todos consola de Matrix, que consiste en caracteres extraños en verde descendiendo en un fondo oscuro de la que los Operadores pueden sacar conclusiones que cualquiera de nosotros jamás lograría ver entre esas líneas de código.

Algo que siempre quise tener en Linux fue esto aplicado a la terminal del mismo sistema operativo. Y con CMatrix eso es fácil y queda perfectamente bien.

Matrix en mi Fedora 11

Matrix en mi Fedora 11

Para instalarlo en Fedora (cualquier versión) podemos descargar el rpm oficial:

$ wget http://ufpr.dl.sourceforge.net/project/cmatrix/cmatrix/1.2a/cmatrix-1.2a-1.i386.rpm

Nos loggeamos como root (su) y proseguimos:

$ rpm -Uvh cmatrix-1.2a-1.i386.rpm

Ahora para ejecutar el programa será suficiente con ejecutar:

$ cmatrix

O…

$ cmatrix --help

Para ver más información sobre el uso del programa en cuestión. Aunque con correrlo sin ningún comando agregado debería funcionar correctamente.

Si querés que en vez de la fuente de tu consola se vean los caracteres originales de Matrix, tenemos que tener instalado el paquete console-tools (que no está en los repositorios de Fedora, así que hay que buscarlo en la internet) y ejecutar el programa con el comando “cmatrix -l”.

CMatrix | Sitio oficial

Suerte en la vida, gente!

Cuando el SEO falla…

Posted in Blog, Random with tags , on 27/08/2009 by Rui
Lo más buscado: Bicicletas antiguas

Lo más buscado: Bicicletas antiguas

Lo que me molesta de esto es más que nada la pobre persona que realmente busca eso por alguna alocada razón y se lleva la cruel sorpresa que supone este blog.

Una disculpa a todos ustedes (?).

Kev Tynan #005

Posted in Historias on 27/08/2009 by Rui

La estación de trenes había sido abandonada hace ya tres años, cuando empezaron a surgir los transportes impulsados por magnetismo. Como atracción turística sugirieron conservar el antiguo método de traslado, pero la petición fue rechazada pues evidentemente el turismo ya no es moneda corriente por acá.

Dejé al viejo Antonio reposando sobre una columna y me senté en el suelo para repasar mi plan hasta que se despertara. No había tiempo que perder. Tomé una tiza, y como si fuera un capitán dando instrucciones a un equipo, empecé a rayar el suelo con un mapa bastante mal dibujado. Hasta donde llegaban mis conocimientos, a través de la carretera 46-E podía llegar a la intersección dónde se unían las rutas 91-B y 90-B. Entre ellas había una brecha en el cercado militar, descubierta por el hombre que me dio esta información. Podría estar errada, y considerando eso, tengo un plan B. Un hombre sin un plan B no puede ser llamado hombre.

Pero no voy a contar ese plan, tengo un largo camino de pensamientos para perfeccionarlo. Además, escribirlo acá sería tentar a la suerte, sugiriendo que ineludiblemente voy a tener que recurrir a esa opción.

Para pasar la grieta de seguridad -según me dijeron- hay que tener en cuenta algo muy importante: el cambio de turno. Durante esos cuarenta segundos, la luz de vigilancia, y los ojos atentos de los guardias se detienen, permitiéndote atravesar el control. Pero resulta imposible cruzar esa distancia en ese tiempo a pié, por lo que voy a requerir algún tipo de vehículo que, supongo, conseguiré cuando esté más cerca, ya que es peligroso viajar en uno por las rutas una vez se está saliendo del centro de la ciudad. Suelen detener a cualquier persona sospechosa, y yo no hago más que ser sospechoso.

Antonio abrió los ojos de repente, mientras perpetró un bostezo que resonó con eco en toda la vieja estación. Se sentó y mantuvo su mirada sobre mí, que me encontraba realizando tranquilamente mis dibujos en el suelo.

—¿Vos de nuevo…?, ¿Qué hago acá?.
—Le salvé la vida. Se había quedado dormido y la tormenta no dejaba de empeorar. Estamos en la estación de trenes.
—Eso puedo verlo —contestó con un tono de reproche— Sin embargo no creo que sea razón suficiente que la tormenta empeore y que yo esté en este lugar. Sobreviví a peores cosas durmiendo afuera, y como me ves sigo acá.
—La realidad es que, como le dije antes, necesito su ayuda.
—¿Seguís con eso? Es imposible salir. Afuera están locos. Yo creía que acá estaban locos, pero no sabés lo que es ahí. Los Cazadores no son personas normales.
—No tengo miedo de eso. Le temo más a quedarme acá por el resto de mi vida, encadenado a leyes absurdas. Además, quiero ver el sol.
—El sol… Ese sol maldito. Si nunca lo hubiéramos tenido, nunca hubiera fundado aquella industria y ahora probablemente tendría otra vida, no estaría hablando con un tonto que sueña con quebrar las reglas.
—Probablemente si soy un tonto, señor. Es muy posible. Pero todos los soñadores somos tontos. Aquel marinero que partió a aguas desconocidas para encontrar nuevas tierras era un tonto. Aquellos que lucharon por sus ideales y murieron defendiéndolos probablemente también podrían ser llamados tontos. Pero al final, le dieron un sentido a sus vidas. Yo quiero darle un sentido a la mía.
—Bueno, —dijo, manteniendo una pausa alargada de indecisión— supongo que tenés razón. Yo también fui un tonto, y pagué por mis errores. Pero eso me hizo entender. Y parece que vos solo vas a entender de la misma forma.

La charla se prolongó unos minutos. Él me contó acerca de su fábrica de lentes de sol, de como una vez tuvo una vida feliz. Y al final, levantó la manga izquierda de su camisa y me mostró “La marca de los Cazadores”. Una persona que es encontrada en las afueras de la ciudad y es “cazada” recibe esa marca. Ésta, realizada con hierro al rojo vivo, mostraba la fecha en que la persona fue capturada y un símbolo emblema de la Patrulla Exterior con forma de una luna superpuesta con el sol. Parece que esa primer marca sirve a modo de advertencia. Si la persona con ella vuelve a ser capturada una vez más, se sabe que desaparecen, pero se ignora que clase de castigos se llevarán a cabo. Algunas personas sugieren que se tratan de prácticas tan sangrientas que harían llorar al más cruel psicópata.
Antonio parecía algo asustado cuando lo contaba. Parecía recordar lenta y dolorosamente el momento en que lo habían capturado. Debió ser muy duro, pero no quería hacer preguntas al respecto ya que él parecía evadir hablar sobre eso.

—No puedo acompañarte, pero puedo darte un consejo. En el kilómetro 32, un poco antes de llegar a un pueblo del que no recuerdo el nombre, vive un viejo amigo. Llevale ésto y va a dejarte pasar —me entregó una bolsa con algo pesado adentro—. Por lo menos vas a poder dormir en un lugar seguro. No puedo ofrecerte nada más, y de todo corazón creo que vas a fracasar. Pero bueno, algunos solo entienden de esa forma. Quizás cuando vuelvas podamos hablar de igual a igual. Y vas a volver. Todos vuelven.

Antonio se recostó y empezó a buscar una botella que tenía entre sus cosas. No quería decirle nada, pero en el camino hacia acá se había caído. Quizás intencionalmente decidí no levantarla. Lo necesitaba sobrio, aunque hubiera sido por un tiempo breve. Se hacía tarde y no era momento para despedidas ni agradecimientos. Sin decir nada, tomé mi mochila y fui hacia las afueras de la estación. La nieve no parecía darme tregua, pero eso ya no me preocupaba.

Empecé a caminar. En unos minutos llegué a la ruta 46-E. Eran las 23:31, así que esperé un minuto para poner mi pié sobre el blanquecido asfalto. Así mi viaje comenzaba, de manera forzada, en una hora capicúa.

Miré al cielo, como desafiándolo. Las palabras de Antonio no lograron acobardarme. Me dieron aliento. Esto iba a ser más divertido de lo que pensaba.

– 06/08/2039.

Fedora 12 Alpha ya disponible

Posted in GNU/Linux with tags , on 25/08/2009 by Rui

FedoraYa está para descargar Fedora 12 “Constantine” (nombre que todavía no me gusta demasiado) en su versión Alpha para todos los que quieran probarlo y ver como va el trabajo de esta nueva versión, además de contribuir en el desarrollo enviando reportes de bugs.

Novedades:

  • Empathy como cliente predeterminado de mensajería.
  • GNOME 2.27.90 y KDE 4.3 beta
  • Administrador de Red de Banda Ancha Móvil
  • Mejoras en PackageKit y PulseAudio
  • Mejor manejo de energía
  • NetBeans 6.7, PHP 5.3, Eclipse 3.5.0, Automatic Bug Reporting Tool
  • GRUB con soporte para ext4, muy útil ya que antes había que crear una partición ext3 para boot.

Y algunas más que pueden ver más abajo en el último link.

Fuente | Proyecto Fedora Argentina
Descargar | Proyecto Fedora – Pre-release Fedora 12
Más novedades de Fedora 12 | Fedora 12 Accepted Features (en inglés)

Suerte en la vida, gente!

¿Qué hacés con mis categorías, WordPress? (Actualizado)

Posted in Blog, Internet with tags , on 23/08/2009 by Rui

wordpress-sombraDesde hace un tiempo noté algo que me molestó mucho. Las categorías de los blogs de WordPress.com (no solo de este, cualquiera alojado en el sitio) siempre redireccionan a las categorías globales de la web de WP.
Con categorías me refiero al apartado que dice “Posted in”.

Voy a explicar un poquito mejor.

Si la categoría que yo quería asignar a este post era Historias, el link de “Posted in Historias” debería llevarme a “ruid.wordpress.com/category/historias/” y sin embargo me lleva a “es.wordpress.com/tag/historias/”, que anteriormente era el funcionamiento de las tags de este sistema de blogging. Fíjense a lo que me lleva esa categoría global. ¿Mucho que ver con mi blog, eh?

Navegando un poco por los foros de WordPress.com, descubrí que este comportamiento no era un error sino que era… simplemente el nuevo funcionamiento de las categorías.

¿No les parece ridículo?.

Está bien, si quieren ver todos los posts que hay en Historias, tranquilamente pueden acceder a la barra lateral, donde efectivamente las categorías siguen funcionando como siempre. Pero al menos yo no estaba acostumbrado a usarlas de esa forma.

Todavía no entiendo que pensaban los que hicieron esto, no puedo comprender de que sirve darle el mismo uso a las categorías que a las tags. Se ve que quieren que las personas interactuen más con lo que sería “la red social” del WordPress.com.

La única solución que encontré a esto es poner bien las direcciones manualmente en un post. ¡Manualmente!
En estos días voy a ver si puedo conseguir otra solución para esto que no involucre tener que copiar un código al final cada vez que escribo.

Suerte en la vida a todos, menos a WordPress.com por esto. Solo por esto. Sepan que sigo conforme con todo lo que ofrecen, sacando ciertas cosas que comprometen mi forma de bloggear.

Actualización 27-08: Al parecer hay una forma de poner las categorías como antes. Dirigiéndonos -en el panel de nuestro blog- a Opciones -> Privacidad y marcando la opción “Quiero bloquear los motores de búsqueda, pero permitir visitantes normales.”. La cura es peor que la enfermedad en este caso.
Obviamente pocos bloggers preferirían esto, y me incluyo. No podría sacrificar visitas de los buscadores por tener unos enlaces como antes.

Según algunos usuarios de los foros en inglés de WordPress, esta movida de “fusionar” tags y categorías es favorable para el SEO de los blogs, ya que aporta muchas visitas y mejora el pagerank de nuestros sitios.

Sigo sin estar de acuerdo.

Actualización 19-09: De nuevo traigo “noticias”. Al parecer si usamos cualquier otro tema, como INove, White as Milk, Unsleepable, el que uso yo (Black Letterhead), entre otros, las categorías funcionan correctamente. Si yo por ejemplo tengo un blog con este tema visual desde la época en que las categorías y las tags “se fusionaron” no voy a poder usarlo correctamente. Pero si creamos un nuevo blog y activamos exactamente el mismo tema, las categorías van a funcionar bien. Entonces la solución puede ser simplemente cambiar el tema, pero yo no voy a hacerlo ya que estoy acostumbrado a este, y estoy seguro que muchos otros van a pensar lo mismo. Pero bueno, ya hay dos soluciones. Habrá que esperar para ver como continua la cosa.

Kev Tynan #004

Posted in Historias on 22/08/2009 by Rui

El suelo estaba demasiado frío como para continuar durmiendo, pero la nieve que caía afuera era demasiado abrumadora como para despertarme. Sin embargo, el despertador había sonado. Era hora de continuar con mi viaje.

Como un rayo me levanté, revisé que todos mis relojes estén en orden y me puse mis abrigos. En la radio pronosticaban un día tan frío como todos pero aún más. Recomendaban que nadie saliese durante la tormenta.
De cualquier forma, la persona que buscaba no tenía un hogar, así que no tenía otra opción que buscarlo en el gélido exterior.

Salí de la casa abandonada en la que llevaba viviendo unos meses, y la vi por última vez, ahora sí convencido de que no volvería a ver su blancuzco tejado junto a sus quebradas ventanas y su cartel de “Hogar Dulce Hogar” al que le faltaban más de la mitad de las letras.

Llegué caminando a la plaza, dónde el viejo Antonio dormía y pasaba sus tardes bebiendo e insultando a los peatones.
Me acerqué y antes de que pudiera saludarlo, empezó a gritar.

—¿Otro más? ¡Cuantas personas estúpidas hay en este mundo!

Por un momento pensé que realmente estaba loco, pero aún así me decidí a preguntarle.

—Discúlpeme usted, venía a preguntarle acerca de…
—¡Ya se lo que querés, querés que te diga sobre los Cazadores!, ¿No te das cuenta que estoy harto?, ¡Ya van cinco en esta semana que me preguntan por lo mismo!
—¿Cómo supo que iba a preguntarle sobre eso?
—Mirá… La gente nada más se me acerca por dos cosas. Cuando quieren que me vaya a dormir a otro lado se acercan con una mirada de superioridad mezclada con enojo. Cuando quieren información, se acercan como si yo fuese un sabio, mirándome desde abajo. ¿Acaso nadie puede sentarse a hablar de igual a igual con un viejo hombre en estos días?

Fue lo último que dijo antes de desmayarse, dejando caer una botella de algún tipo de alcohol que no supe reconocer. Lo admito, mi cultura alcohólica es muy escasa. Odio beber, me hace perder la noción del tiempo.

Odiaba tener que volver a mi cabaña, pero el viejo necesitaba mi ayuda. Si lo dejaba acá iba a terminar mal.
Lo subí a mi espalda y volví.

Cuando llegué, noté algo bastante interesante. La casa entera se había derrumbado. Me acerqué a un hombre que muerto de frío contemplaba los restos de mi cabaña de la que aún se desprendían montones de polvo.

—Que barbaridad… Es un milagro que no hubiese ningún vago viviendo en esta casa abandonada, ¡podría haber sido un desastre!

Me puse a pensar lo frágil que era mi vida. ¿Cuales eran las posibilidades de todo esto? Si me hubiera quedado unas horas más adentro por el frío, ahora estaría debajo de estos escombros.

Sacudí la cabeza, no era tiempo de pensar esas cosas. Tenía a Antonio a mis espaldas, una casa derrumbada frente a mí y un hombre que esperaba que le siga la conversación con algún comentario del tipo de “¡No se puede creer, eh!”. En vista de que la situación era caótica, me eché a correr al único lugar que recordé que tenía techo y podía mantenerme a salvo por un tiempo: La estación de trenes.

Empecé a alejarme a paso veloz. ¿Aquél hombre seguirá en frente de mi vieja cabaña, esperando que alguien le responda alguna obviedad?.
¡No son mis problemas, si no me apuro voy a morir congelado!. Tengo que pensar menos para guardar energía.

– 06/08/2039.