Aquella vez que fui dos personas

No puedo decir con exactitud el día que me encontré conmigo mismo. Lo cierto es que nos llevamos bien. Uno seguía el chiste del otro y siempre jugábamos Contra the Hardcorps peleando por quién iba a elegir al robot. Amábamos la misma música y reconocíamos cada emoción del otro. Era mejor que cualquier amistad.
A veces se tornaba aburrido, pero ambos sabíamos que lo era. Mucha honestidad. No era necesario fingir nada.

Un día, conocimos a esta chica. Su sonrisa era algo de lo que no podías escapar, era hermosa, era perfecta. Y los dos lo sabíamos. Por eso, también sabíamos que no podíamos estar juntos. Nos dijimos “Hay que solucionar esto”, porque claramente había un conflicto.

¿O no lo había?

Decidimos dejar a la suerte quién iba a quedarse con ella. Lanzamos una moneda.

Pero ella se fue con Roberto.
¡Con Roberto!

Encendimos la Sega Genesis y pensamos que quizás, el robot no debía ser el mejor personaje. Y empezamos a pelear por quién iba a usar a Fang.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.